Salmón ahumado casero

He decidido abrir una nueva categoría de cocina en el blog. Voy a poner algunas recetas y sobre todo consejos y trucos para organizar las comidas de la semana y hacer comidas de aprovechamiento.

Me encanta comer, comidas caseras, probar nuevos restaurantes, nuevos sabores… mmm qué vicio!. Lo malo es que algunas de las cosas que me gustan son caras, por lo que no puedo comprarlas siempre. Lo bueno es que algunas de estas cosas puedo hacerlas yo misma 🙂

Un claro ejemplo de esto es el salmón ahumado. Comprarlo hecho cuesta a partir de 22€/kg (si lo encuentras de oferta) pero los precios habituales suelen ser más bien de 31, 34, 39€kg etc. Los lomos de salmón limpio y sin espinas que venden en mercadona valen 12,50€/kg, y los ingredientes para preparar un kilo de salmón valen 2€. Así que saca cuentas.

Lo cierto es que merece la pena por el precio y porque al ser casero está muy bueno. ¿Y cómo se hace esto? Pues aunque parezca mentira no es necesario nada de humo para hacer salmón ahumado. A ver, el salmón que hacen industrial sí que lo hacen en cámaras de humo especiales, pero nosotros podemos conseguir ese mismo sabor marinando el salmón con una sal especial. Vamos a la receta.

Necesitarás:

  • Un lomo de salmón sin espinas.
  • Preparado para salmón ahumado (yo lo compro en Mercadona, está junto a la sal). 1 bote es para 1kg de salmón.
  • Sal (da igual de qué clase).
  • Aceite.
  • Una fuente o recipiente donde quepa el salmón.
  • Papel film.

Preparar salmón ahumado

Para que veáis las cantidades de las fotos yo compré un lomo de 860gr (1) y lo separé en dos partes. He hecho la mitad (unos 400gr) con medio bote de preparado. Los pasos a seguir son los siguientes:

  • Congelar. Debes lavar bien el salmón, no es necesario quitarle la piel ni las escamas. Lo pones en la fuente y lo envuelves en papel film (2). Y lo congelas durante 48 horas (por los anisakis). Yo he hecho la mitad y he dejado congelada la otra mitad.
  • Marinar. Mezclar el preparado para salmón con un poco de sal (3). Esto es para que no salga tan fuerte de sabor, si te gusta fuerte usa directamente el preparado. En mi caso he mezclado medio bote de preparado con dos cucharadas grandes de sal. Cubrir el salmón generosamente (por arriba y por abajo) con la mezcla. Envolver en papel film (4) y dejar 24 horas en la nevera para que marine.
  • Reposar. Una vez marinado (5) lavar el salmón bajo el chorro del agua para quitar toda la sal. Pintar con aceite (6) y envolver en papel film. Otras 24 horas en la nevera para que repose.
  • Cortar. Pasado ese tiempo ya está listo. Solo queda cortarlo a láminas, o a tacos o como te guste (7). Puedes usar la misma fuente, la lavas y pones los trozos de salmón listos para comer (8). Échale un chorrito de aceite de oliva (9) y envuélvelo en papel film para que no se seque. Lo puedes guardar hasta 10 días en la nevera.

Como veis no es difícil de preparar, solo tienes que estar pendiente de los tiempos. Yo me pongo alarmas en el móvil, y en 4 días está listo.

A mí me encanta en ensalada, o con tostadas, o con anchoas en un bocadillo… Además es pescado azul por lo que tiene una aportación importante de omega 3.  

¿Qué te ha parecido la receta? Por favor si lo haces cuéntanos la experiencia!!

Salmón ahumado

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Mozas en peligro de exitinción

Cuando era pequeña los fines de semana que mi madre trabajaba me quedaba en casa de mi abuela. Me gustaba estar allí, era un espacio diferente en el que jugar, y mi abuela aprovechaba que mi abuelito también trabajaba y estábamos las dos solas para enseñarme cosas.

Entre otras cosas me enseñó a hacer la cama como ella consideraba que se debía hacer. La cama debía ser la máxima perfección del mundo, como si en cualquier momento fuera a entrar Enrique VIII a la habitación para comprobar que la cama estaba perfectamente hecha porque si no iba a mandar que te cortaran la cabeza.

Me enseñó a sacar cada una de las capas (sábana ajustable + sábana + X mantas + edredón o colcha), airearlas si era posible en la terraza, ponerlas una a una en la cama, medir con precisión la doblez final para que al poner la almohada girada dentro quedara perfectamente integrada con el resto de las capas anteriores. Y finalmente ponerme a los pies de la cama, en un punto intermedio exacto para comprobar, mirando a un lado y al otro, si el resultado era absolutamente simétrico. Esta labor se debía hacer cada día con cada una de las camas que había en la casa y que el resto de personas trabajadoras no hacían porque salían disparadas a primera hora de la mañana, es decir, mi abuela hacía 4 camas cada día de esta manera O_o.

El primer día que mi abuela me enseñó esto con toda su buena voluntad y bajo el criterio “las buenas mozas tienen que saber hacer la cama bien hecha para cuando se casen” pensé que ser mayor sería una tortura y que ojalá inventaran una máquina de hacer la cama antes de que yo me casara.

Hoy en día, a pesar de no estar casada, me gusta tener la casa ordenada, por lo que acostumbro a hacer la cama cada día antes de irme al trabajo. Lo que mi abuela no sabe es que yo de lunes a viernes dedico 1 minuto y medio aprox a hacer la cama,. Además, aprovechando que mi cama suele tener solo un edredón (solo una capa), tomé inspiración en las revistas de decoración modernas y hago la cama de forma que las que las almohadas se apilan sin tener nada que ver con la sábana y el edredón se dobla por la mitad dejando la sábana ajustable vista. El sábado me tomo un poco más de tiempo y aireo un poco las sábanas (sin llegar a subirlas a la terraza por Diox!), por lo que los sábados y domingos dedico 3 o 4 minutos a esto.

Me resulta curioso pensar en toda la buena voluntad y buenhacer que puso mi abuela en enseñarme cosas como esta sin saber que las épocas serían tan distintas que ni por asomo se parecería la forma de hacer las cosas de principio del siglo XX a principios del s. XXI. Hay que ver cómo cambian los tiempos.

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